jueves, 28 de enero de 2016

Los libros del mes de enero "Las flores vivientes de Ghundi"


Reseña:
Nubes que parecen perros, besos en la nariz, el planeta de Ghundí; los guardianes de la galaxia,:los ghundianos y los pleyadianos; un gatito llamado Bigotes. La protagonista, de esta novela, profesora de piano en el conservatorio. Su vida es la música porque le hace feliz y la conmueve y le despierta emociones. Se llama Violeta y tiene un novio que se llama Kai, y es de otro planeta. Kai, vive aquí, en la Tierra, con parte de su familia. Son ecologistas y poseen poderes especiales. Han estado siempre entre nosotros y en este libro cobran realidad. Pero todo no va a ser idílico en esta historia; también están los reptilianos, una continua amenaza, los malos de “la película”.
Lunas plateadas y estrellas brillantes, la ciudad de Alicante, paseos por la Explanada. Tecnología ultrafuturista, el Q28… Una nave en las montañas de Alcoy y por fín, un viaje a otros mundos…Unas maravillosas flores que no son frágiles, que aguantan tormentas de nieve y termómetros bajo cero. Flores muy especiales de grandes pétalos hipersensibles que a la música de un violín comienzan a bailar. Frondosas selvas de descomunales árboles frutales de copas turquesa y grandes aves de vistosos colores; grandes felinos de irresistibles ojos verdes, suaves y sumisos.
Besos, y besos y más besos, entre una tarde que se rinde y una noche que entra cubriendo el cielo de suaves murmullos. Un lago en el que habitan unos prodigiosos seres llamado zatnis, hechizados por la luna y cántandole una bella canción de cuna tan bella y hechizante como la luna misma.
Bienvenidos a este paraíso, el paraíso que nos trae Beatriz Ors en este su primer libro.
Y hasta aquí puedo escribir…
Las Flores de Ghundí de Beatriz Ors Castañeira, publicado por la Editorial Amarante se presentará en la librería 80 MUNDOS de Alicante el jueves día 28 de enero a las 20 horas.
Las Flores de Ghundí es una novela juvenil y su lectura está recomendadaza para chicos y chicas a partir de 3º de ESO.

La autora:

Beatriz Ors Castañeira nació en Alicante el 3 de mayo de 1989 donde creció y vive actualmente.
Su pasión por la lectura se remonta a su niñez, donde demostró un aprendizaje avanzado alimentado por la literatura infantil que devoraba. En educación primaria, ya destacaba en redacción y en expresión pero no fue, hasta los doce años, cuando comenzó a escribir narrativa juvenil que les ofrecía a sus compañeros de clase como divertimiento y estos, leían y le pedían más.
A pesar de haber crecido escribiendo, nunca sintió la necesidad de enviar sus escritos a editoriales o concursos, lo consideraba algo muy íntimo para ella y por ello, decidió participar en algunos concursos de microrrelatos (en los cuales quedó finalista) y enviar su última novela a editoriales hace menos de un año.
Es titulada en cuidados auxiliares de enfermería y tiene previsto licenciarse en nutrición en la universidad de Alicante. Se considera autodidacta, con unas ansias constantes de aprender. Entre sus hobbies más relevantes, se encuentran leer, el cine y la realización de puzles de más de 1.000 piezas.
Su obra “Las flores vivientes de Ghundi” no solo es su primera novela publicada, también es la primera en el género de ciencia ficción y fantasía que escribe pero en el que se siente muy cómoda, tanto, que ya trabaja en una segunda parte y no descarta una tercera.


LOS ZATNIS

Pasamos la tarde sopesando la idea de acampar junto al lago y pasar la noche ahí. No podían prometerme que lo que yo llamaba sirenas, se dejaran ver pero sí que podría escuchar sus sonidos, el lenguaje de su comunidad y simplemente, por eso, ya merecía  la pena pasar la noche ahí.
--¿Cómo soportaremos el frío? Junto al lago y de noche la temperatura descenderá mucho --Jasa parecía un poco preocupada por dejar la comodidad de su casa futurista con calefacción.
Natt se sentó junto a su hija en el sofá y la abrazó con ternura.
--Alquilaremos cabañas de tela aislante --le dijo.
--Yo puedo aportar algo de dinero, estáis siendo muy amables conmigo…
Los cuatro se rieron mientras les miraba sin entender.
--Eres muy amable, Violeta, pero tu dinero aquí no tiene curso, eres nuestra invitada --me sonrió Alendra.
Kai me miró sonriendo y con sus ojos azules centrados en mí. Me acarició la cara con sumo cuidado.
--Deja de preocuparte y disfruta, estás viendo cosas que dudo que pueda vivir otro terrestre --musitó cerca de mi oreja. Le sonreí. Su rostro seguía sorprendiéndome por la armonía de sus facciones. Su cabello rubio se mantenía ligeramente peinado hacia atrás sin llegar a considerarse largo y su piel desprendía un olor hechizante, suave y hogareño; cuando estaba cerca de él tenía la sensación de estar en mi casa, en mi hogar.
--Muchas gracias por esto --le abracé y me besó en el cuello cariñosamente erizando mi piel
--No hay de qué --me respondió--.Te lo mereces.
Natt y Kai fueron a por algunos útiles que eran necesarios para la acampada y las chicas nos quedamos guardando cosas como ropa y comida. Jasa no era la única a la que le preocupaba el frío…Yo también temía que las noches en Yunka fueran duras por su baja temperatura pero intentaba confiar, tanto Natt como Alendra y Kai no accederían si no fuera viable.
Fuimos en el Q28. Era media tarde cuando llegamos a las cercanías del lago y ya se notaba un descenso importante de la temperatura respecto a esa mañana.
Las cabañas de tela equivaldrían a las típicas tiendas de campaña que en la Tierra eran tan comunes, parecían ligeras pero el tacto de la tela era diferente, poseía un revestimiento polar tanto por la cara interna como externa y su forma era cuadrada con el techo cubierto por una especie de plástico translúcido. Al tumbarte te ofrecía una perfecta vista panorámica del cielo y eso me maravillaba, podría ver las estrellas y la luna plateada justo antes de dormir.
Habían alquilado dos cabañas y varias baterías cargadas con energías renovables, las únicas que utilizaban ahí. Eran aparatos redondos y negros con una pequeña pantalla táctil y podían conectarse aparatos eléctricos por un sistema parecido al Bluetooh.
Kai desplegó con ayuda de Natt lo que parecía una cabaña partida por la mitad frente a los aparatos de cocción y pusieron una colchoneta en su base cubierta con una manta a modo de sofá de forma telequinética.
--Esto nos resguardará del frío cuando cenemos y estemos fuera de las cabañas --me dijo Kai al verme que los observaba con curiosidad.
--Os tomáis muchas molestias por mí…no queréis que me congele --me reí.
--Bueno, nosotros también sentimos frío, ¿eh? --me sonrió y se acercó a mí.-- Mira, se puede ver un poco la luna aunque aún no hay suficiente oscuridad para disfrutarla --me señaló el cielo .Una tímida luna llena plateada lucía en el cielo, su destello era débil por la luz de la tarde pero me parecía increíble su belleza.
Ayudé un poco en lo que me dejaron. Siempre alegaban que era una invitada y me atosigaban con comodidades que no necesitaba así que decidí acercarme al lago con Jasa.
--Cuéntame más cosas sobre ellos --le pedí mientras caminábamos en su dirección.
Jasa intimidaba con su belleza. Su rostro angelical y sus enormes ojos azules era algo a lo que no podías acostumbrarte.
--¿Qué quieres saber? --me sonrió de forma dulce.
--Cualquier detalle, lo que sea…
Llegamos a la orilla del lago y nos sentamos en el suelo escarchado. El lago estaba rodeado por las mismas flores que recordaba de esa mañana, incluso, la planta carnívora mantenía su plan de disfrazarse. Parecía tan inofensiva…
--Bueno…le cantan a la luna llena, no sé si te sirve eso…
--¿Cantan? --me sorprendí.
--Así es, ellos tienen un lenguaje que utilizan para comunicarse con su comunidad pero con cada luna llena, utilizan su idioma para hablarle a la luna y le dan gracias, es como si hicieran conjuros…entran en un trance --me aclaró.
La miré fijamente y volví a mirar al cielo para asegurarme.
--Hoy es luna llena, Jasa.
Ella se rió y asintió.
--¿Significa que vamos a presenciar su canto a la luna? --Volvió a asentir sonriendo.
Por ello deseaban pasar la noche junto al lago. Me habían hecho creer que no sería fácil verles para sorprenderme. Había sido una tonta…
--Volvamos --le pedí a Jasa llena de ilusión.
La tarde se rendía y la noche entraba cubriendo el cielo con cientos de estrellas y una luna llena que irradiaba un potente brillo plateado.

Editado por: Editorial Amarante

ACTIVIDADES:

1.-El Q28 es un vehículo, como habrás percibido. ¿Podrías imaginártelo? ¿Qué características tendría…? ¿Qué forma tendría? ¿Qué velocidad alcanzaría?

2.-Cuando hablamos de energías renovables, ¿a qué tipo de energías nos referimos? ¿Podrías citar algunas energías renovables? ¿Se te ocurre algún otro tipo de energía que todavía no se utilice?

3.-Te proponemos que ilustres este texto y que plasmes en tu ilustración los detalles más sobresalientes de este relato: el lago, las flores, la luna, las tiendas y sobre todo, lo más mágico de él, los zatnis. Envíanos tu dibujo y lo publicaremos en nuestro blog.

4.-Escribe un relato donde tú seas el protagonista. Unos amistosos extraterrestres te invitan a conocer su planeta. Envía tu historia por correo postal acompañado de un dibujo y tus datos personales (nombre, apellidos, colegio, teléfono y una dirección de correo electrónico) a:

Concurso literario Grupo Leo
Apartado de correos 3008
03080 ALICANTE



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