viernes, 2 de diciembre de 2011

Leo Leo que me animo a leer: El oso que leía niños

Artículo visto en:
Suplemento de Educación Infantil "La Tiza" 30-11-2011
El oso que leía niños

Los primeros meses de Ñun-ñun fueron muy felices. Jugaba con sus hermanos cerca de la boca de la cueva, rodando por las cuestas de hierba, volvía a subir… Su padre, que era alto como una montaña, tan alto que a veces Ñun-ñun creía que tenía nubes en la cabeza, los acompañaba por el bosque y la falda de la montaña, para que pudieran comer. Comían bayas, algunas hojas y raíces…A Ñun-ñun le gustaba descubrir, cada vez, una comida nueva, deliciosa. Como el día que encontraron un panal de miel.
Su padre y su madre espantaban las abejas, y cuando ya no eran peligrosas para los oseznos, sacaban la miel con las pezuñas y la chupaban, enseñándoles a sus hijos a hacer lo mismo. A Ñun-ñun la miel le pareció lo más bueno del mundo.
Y cuando se hacía de noche, entraban todos a dormir en la cueva. Eso era lo que más le gustaba a Ñum-ñum. Se abrazaban los cinco en un montón, y se dormían dulcemente. Lo último que veía Ñum-ñum era el brillo de los ojos de su madre, a punto de cerrarse. Luego, gruñidos suaves, ronquidos, silencio…y, al apagarse todo, sueño.
Ñum-ñum siempre fue un soñador. Soñaba tanto de noche que, a veces, despertarse le daba pena. Soñaba con hierba blanda, con nieve, con miel y bayas dulces, con paseos, con ríos en los que pescaba salmones, con juegos interminables y noches calentitas en la cueva.
La vida del oso grande como una montaña y de su familia, en la que Ñum-ñum era el pequeño, era una vida muy feliz.
Hasta que un día, los tres oseznos estaban jugando en un claro, no muy cerca de la cueva. El padre, el oso alto como una montaña, estaba fuera buscando comida, y la madre se había sentado en la hierba, vigilando a sus cachorros.
Un momento antes de que se oyera el disparo, la madre se puso de pie y olfateó hacia el bosque. Y sonó el disparo. Ñum-ñum no sabía lo que era un disparo. Lo que oyó era como un golpe, pero mucho más fuerte.  El sonido rebotó en las montañas de enfrente, y todo el valle retumbó.
La madre de Ñum-ñum puso las orejas de punta y corrió hacia la cueva, empujando a sus hijos y lanzando un rugido de alarma. Pero era tarde.
Ñum-ñum no había visto nunca a un hombre. Los había olido, eso sí. Un olor dulzón, nada agradable. Un olor que se mezclaba con otros olores fuertes, formando una especie de maraña de olores que indicaba peligro. Cada vez que habían captado en el bosque aquella maraña de olores, la madre de Ñum-ñum había hecho que todos salieran huyendo, de vuelta hacia la cueva.
Pero esta vez no era posible. En la puerta de la cueva había dos hombres. Altos, flacos, con cosas encima de la piel y de la cabeza, y algo en la mano. Y a sus pies había perros. Ñum-ñum también había olido a los perros, y hasta los había visto de lejos, corriendo por el valle. Perro significaba peligro; eso se lo decía la sangre, el instinto. Y los perros, junto a los hombres, significaban mucho más peligro todavía.
La madre de Ñum-ñum gruñó, echó las orejas atrás y salió huyendo hacia lo más espeso del bosque, intentando que sus oseznos no se quedaran atrás. Pero los hombres, gritando, salieron corriendo también, detrás de ella y de los hermanos de Ñum-ñum, con los perros ladrando y dando alaridos espantosos.
Ñum- ñum se quedó paralizado por el miedo. Sus hermanos y su madre habían corrido hacia las peñas y ya no los veía. ¿Qué podía hacer?
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Tomado de:
Colección: El Barco de Vapor
ACTIVIDADES:
  1. Qué crees que hará Ñum-ñum? ¿Qué le sucederá? ¿Cómo crees que continúa el cuento?
  2. ¿Has visto en algún lugar animales salvajes en cautividad? ¿Qué piensas de ello?
  3. Ñum-ñum, siempre fue un soñador ¿Alguna vez has tenido un sueño del que te haya dado pena despertar? O, por el contrario, ¿has soñado algo que te haya producido alivio despertar? Cuéntanos un sueño y envíalo al Grupo Leo para participar en el Concurso de poemas y cuentos.
  4. Envíalo, acompañado de un dibujo original, con tus datos personales incluido teléfono o e-mail para poder conectar contigo a:
Grupo Leo
Apartado 3008
03080 Alicante

También puedes enviarlo por E-mail: grupoleoalicante@gmail.com
Escribe tu nombre y apellidos, curso, centro educativo y teléfono o e-mail de contacto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

es lo mejor que aya escuchado